Robert Piris Da Motta analizó el cruce que tendrá Cerro Porteño ante Palmeiras por los octavos de final de la Copa Libertadores 2026 y reconoció que se tratará de una serie de máxima exigencia, aunque aseguró que el plantel azulgrana afronta el desafío con confianza y ambición.
Confianza y respeto ante un rival de jerarquía
Tras el sorteo, el mediocampista dejó en claro que el grupo es consciente del nivel de Palmeiras, al que definió como uno de los equipos más fuertes del continente por su jerarquía individual y la solidez de su proyecto. Aun así, remarcó que la llave también representa una gran oportunidad para que Cerro demuestre de qué está hecho.
Piris Da Motta también subrayó que, en instancias como esta, no existen rivales accesibles. Según explicó, si Cerro Porteño quiere llegar lejos en la Libertadores, debe estar preparado para competir frente a los mejores. En ese sentido, sostuvo que el equipo respeta a Palmeiras, pero que también confía en sus propias herramientas y en el trabajo que viene desarrollando.
Además, el volante remarcó la importancia de llegar en óptimas condiciones a los partidos de eliminación directa, donde cada detalle puede resultar decisivo.
Un cruce con antecedentes recientes
Cerro Porteño y Palmeiras se han enfrentado con frecuencia en los últimos años por la Copa Libertadores. Entre 2022 y 2026 disputaron ocho partidos, con una ventaja marcada para el conjunto brasileño. Sin embargo, el Ciclón logró cortar esa tendencia recientemente con una victoria en suelo brasileño durante la fase de grupos de esta edición. Ese antecedente alimenta la ilusión azulgrana de cara a una nueva serie. Además, un dato llamativo refuerza esa esperanza: las tres victorias de Cerro sobre Palmeiras en el historial del torneo se dieron como visitante, en 2006, 2018 y 2026.
