Cerro Porteño igualó 1 a 1 con Palmeiras en Brasil, por el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores 2026. La serie se definirá la próxima semana en La Nueva Olla, donde se espera un estadio colmado.
El Ciclón mostró personalidad en un escenario exigente y consiguió un empate que lo deja bien posicionado para la revancha. Frente a un rival de jerarquía, el equipo azulgrana supo sostenerse en los momentos difíciles y crecer con el correr del partido.
Cerro Porteño apostó por un planteamiento inteligente, basado en el sacrificio colectivo, la intensidad y la presión dosificada. Por momentos cedió la iniciativa a Palmeiras, pero lo hizo con la intención de reducir espacios, forzar errores y salir rápido cuando encontraba oportunidades.
- Manuel Roffo transmitió seguridad desde el arco.
- La defensa se mantuvo firme y sin fisuras durante gran parte del encuentro.
- Los volantes colaboraron con recorridos solidarios para sostener el equilibrio del equipo.
- Fabricio Domínguez fue una salida constante por la banda derecha, combinando técnica, jerarquía y despliegue.
El Ciclón tuvo la gran chance de golpear primero con Cecilio Domínguez, quien quedó mano a mano con el arquero Carlos Miguel, lo eludió pero se dejó caer al sentir un leve contacto.
El árbitro Gustavo Tejera no vio la falta y no hubo penal. Pero el «10» tuvo la gran oportunidad para definir y abrir el panorama.
Guillermo Benítez anotó de derecha luego de una desatención del rival. Pero lastimosamente para el azulgrana, se anuló vía VAR, por supuesta posición adelantada y minutos después Palmeiras quedaba con diez por conducta violenta de Andreas Pereira.
Todo estaba encaminado para una noche soñada. Pero por esos detalles que tienen estos equipos Brasileros, José Manuel López castigó para el 1 a 0 en la única desatención defensiva de Cerro y parecía que tanto esfuerzo no iba a servir para nada.
Cerro de igual manera no se rindió, con mucho corazón fue a buscarlo y tuvo un premio merecido. Luego a los 93’ una pelota metida por Jonatan Torres para Pablo Vegetti, aunque no llegó a conectar se desvió en el arquero Carlos Miguel. La pelota terminó ingresando para el 1 a 1. El gol finalmente fue concedido al portero del Verdão contra su valla, quien sale de manera insegura y no hace otra cosa que mandar el balón al fondo.
Hasta ahora se discute si fue gol de Torres, Vegetti o en contra del portero. Pero poco y nada le importa al pueblo azulgrana, que festejó con todo y la ilusión es enorme por liquidar la serie en Asunción.
Con el 1 a 1 en Brasil, Cerro Porteño cerró con firmeza los primeros 90 minutos de la serie. El equipo recuperó confianza, reforzó su espíritu combativo y ahora buscará dar el golpe final ante su gente en la revancha.
