Tras la dura derrota del domingo pasado en el clásico y en el inicio de una nueva etapa, el presidente de Cerro Porteño, Blas Reguera, habló en el Cardinal Deportivo sobre el momento del plantel principal.
Ante los cuestionamientos de la hinchada por el comportamiento de los futbolistas y la cantidad de lesiones, anunció reuniones y un ajuste estricto de las normas de convivencia.
Reuniones y correcciones internas
Reguera explicó que todavía no pudo conversar con los jugadores después del clásico, aunque ya había mantenido varias charlas antes de ese partido y de los encuentros frente a Palmeiras.
“Vamos a corregir algunas cuestiones internas que prefiero tratar con los muchachos. Con algunos ya veníamos hablando. El plantel tiene un grupo de líderes que también quiere mejorar, así que mantendremos esas conversaciones durante esta semana”, señaló.
La prioridad inmediata será presentar al cuerpo técnico interino y enfocar al grupo en el partido del jueves ante Resistencia Sport Club, por la Copa Paraguay. Paralelamente, la dirigencia acordará con los futbolistas nuevos reglamentos institucionales.
Disciplina: nutrición, contratos y obligaciones
El presidente detalló que las nuevas medidas abarcarán tanto el ámbito deportivo como el extradeportivo. Entre los puntos que se reforzarán se encuentran:
- El control de los pliegues y el seguimiento nutricional.
- El cumplimiento de las actividades establecidas en los contratos.
- La definición clara de conductas y obligaciones del plantel.
- La comunicación y socialización de un reglamento institucional.
“Son medidas que nos van a convenir a todos: a los jugadores y al club. Mi idea es actuar de frente, establecer un reglamento, explicarlo bien y avanzar a partir de allí”, afirmó Reguera.
Autocrítica y exigencia mutua
Reguera aclaró que la decisión no implica confirmar incumplimientos previos. Sin embargo, sostuvo que la dirigencia comunicará con precisión las nuevas exigencias. También destacó la autocrítica del plantel y su predisposición al diálogo.
“Con ellos se puede hablar bien. Tienen su rebeldía y también plantean, a puertas cerradas, las cosas que consideran que se pueden mejorar. En una reunión acordamos que todos nos vamos a exigir”, explicó.
Diálogo entre jugadores y dirigentes
Finalmente, el presidente valoró la experiencia de los referentes y el intercambio permanente con la comisión directiva. Señaló que los futbolistas también proponen mejoras para el club y que la dirigencia está dispuesta a escucharlos.
“Tenemos jugadores que vienen de clubes importantes y cada uno aporta ideas. Creemos que un grupo unido se construye primero mediante el diálogo y luego siendo consecuentes con lo que se habla y se acuerda entre todos”, concluyó.
