Cerro Porteño empató 1 a 1 ante Libertad en La Nueva Olla, por la séptima fecha del Torneo Clausura. El encuentro marcó el inicio del segundo ciclo de Gustavo Costas al frente del Azulgrana y dejó varias señales de alerta en el funcionamiento del equipo.
Cerro comenzó con todo y golpeó con el gol de Ignacio Aliseda, quien se mostró muy desequilibrante por el costado izquierdo, fiel a su estilo. El ofensivo aprovechó un pase de Agustín Almendra y se metió en el área rival hasta quedar mano a mano. Definió con un toque suave y preciso para el 1 a 0.
La primera etapa parecía favorable al Azulgrana, que había generado situaciones en ataque y mostraba mejores sensaciones. Sin embargo, en los últimos minutos del período, un error de Roberto Fernández dejó servido el empate para Gustavo Aguilar, quien capturó un largo rebote y estableció el empate.
Un penal desperdiciado y otra preocupación en Barrio Obrero
En el complemento, Cerro Porteño intentó modificar su propuesta con variantes, aunque los cambios no lograron incidir de manera decisiva en el funcionamiento colectivo. Aun así, el equipo tuvo la oportunidad de quedarse con la victoria en los minutos finales, pero Rodrigo Morínigo desvió el penal ejecutado por Jonatan Torres .
La ocasión fallida profundizó una preocupación que ya se instaló en Barrio Obrero: la falta de ejecutores efectivos en momentos decisivos.
El desafío que le queda a Costas
Gustavo Costas vivió el partido con intensidad desde el banco, dando indicaciones constantes en su regreso al club. Su nuevo ciclo comenzó con un empate y con mucho trabajo por delante, especialmente en el rendimiento de algunas individualidades y en la búsqueda de un funcionamiento más fluido.
