Tras la caída en La Nueva Olla frente a Sportivo 2 de Mayo, el entrenador azulgrana desmenuzó el rendimiento del equipo, entendió la furia del hincha y apuntó todos los cañones a la Copa Paraguay para salvar la temporada.
La derrota en casa ante el Sportivo 2 de Mayo dejó esquirlas hondas en el campamento azulgrana. Lejos de esquivar responsabilidades o recurrir a eufemismos, Gustavo Costas enfrentó los micrófonos con una postura tajante: admitió el bajón colectivo, la falta de contundencia en los momentos clave y el complejo panorama que enfrenta Cerro Porteño en el torneo local.
Un primer tiempo engañoso y un colapso posterior
El análisis táctico del técnico argentino dividió el encuentro en dos mitades opuestas. Para Costas, la etapa inicial castigó en demasía a su equipo debido a un despiste inicial y a la falta de puntería frente al arco rival:
“Habíamos trabajado bien en la semana. Habíamos planificado el partido como fue el primer tiempo; el primer tiempo fue un resultado mentiroso, porque ellos llegaron una vez y nosotros —es otra cosa que nos falta— la definición. Tuvimos tres o cuatro abajo del arco y tiramos arriba, pero habíamos hecho bien las cosas después de los diez minutos, entramos dormidos los primeros diez minutos fueron de ellos totalmente, ahí nos hicieron un gol, un gol donde nos pasan muy fácil y no cortamos. Después de ahí yo pienso que fue todo nuestro el primer tiempo”.
Sin embargo, el quiebre llegó en la segunda mitad. Cerro perdió volumen de juego, claridad entre líneas e intensidad, derivando en un rendimiento irreconocible:
“El segundo fue un desastre. La verdad que el segundo tiempo se jugó muy mal, generamos una situación de gol, una situación sola, la de Sergio Araújo. Después fueron algunos cabezazos, pero el primer tiempo sí: el primer tiempo me dio lástima, porque yo pienso que teníamos para hacer un gol, no nos teníamos que haber ido perdiendo. Se hizo todo lo que habíamos trabajado, bárbaro; encontramos siempre bien el pase, siempre a los jugadores entre los rivales, los encontramos. Pero el segundo ya fue, la verdad que fue muy malo”.
Apuesta total: la Copa Paraguay como único objetivo
Con la lucha por el Clausura sumamente comprometida y el malestar palpable en las gradas de La Nueva Olla, Costas se mostró comprensivo con la hinchada y redefinió las prioridades del plantel para lo que resta de la temporada.
- El reclamo de la afición: Reconoció que el público tiene fundamentos de sobra para quejarse tras dejar escapar puntos vitales en Barrio Obrero.
- El mensaje al vestuario: Trasladó a los jugadores la exigencia inmediata de reenfocarse sin margen de error.
- La única meta viable: Consagrarse en la Copa Paraguay como obligación indiscutible.
“Lo de la gente es entendible. Cerro Porteño no puede perder acá de local y alejarse ya casi del campeonato, donde —lo voy a decir ahora, lo mismo que le dije a los jugadores— hoy tenemos que tener en la cabeza ganar la Copa Paraguay. Hay que ganarla sí o sí, como sea, hay que ganarla y hay que apostar a eso totalmente”.
Rendimientos individuales y el factor físico
En el tramo final de la conferencia, Costas abordó el momento físico y futbolístico de varios futbolistas que no logran alcanzar su techo de rendimiento. Para el cuerpo técnico, la solución no pasa por rotaciones drásticas, sino por acumular minutos en competencia directa:
“Después, como nos ven físicamente —lo mismo que digo siempre—, hay jugadores que todavía están muy bajo de lo que sabemos que pueden darnos. Pero bueno, yo lo dije la otra vez: la única forma es jugando, jugando, jugando. Tenemos que seguir trabajando, sabemos que el segundo tiempo fue un desastre y es entendible lo de la gente”.
