La hinchada se retiró con energía positiva y aplausos hacia el equipo tras el pitazo final. Jorge Achucarro, en su segundo partido como entrenador principal, cosechó otra victoria y recibió muestras de cariño tanto del público como de sus propios jugadores, quienes le dedicaron los dos goles.
Si bien varios futbolistas fueron reconocidos por la afición, el más ovacionado de la noche fue Édgar Raúl Páez, juvenil de 18 años que brilló en ofensiva durante la primera mitad. Al ser sustituido por otro chico de la casa, Carlos Franco, gran parte de la Preferencia se puso de pie para despedirlo con un cerrado aplauso.
La primera gran decisión del “Achu” fue apostar por Páez como titular, dejando en el banco a nombres de mayor peso. Con el ingreso de Páez y Franco, Cerro no solo encontró frescura en ataque, sino también una solución natural al reglamento Sub-18.
