Cerro Porteño sufrió su segundo tropiezo consecutivo en el Torneo Clausura 2026 al caer por 2 a 1 ante el 2 de Mayo, en su visita a Pedro Juan Caballero. El resultado profundiza el mal arranque azulgrana en el segundo semestre.
El equipo de Barrio Obrero volvió a mostrar una imagen muy distante de la que había dejado al cierre del semestre anterior, cuando exhibió un perfil más combativo en el plano internacional.
Esta vez, Cerro se mostró errático, apático y con pocas ideas claras. Frente a un rival voluntarioso, quedó expuesto en momentos clave y volvió a dejar en evidencia varias falencias colectivas.
El conjunto pedrojuanino tuvo la virtud de forzar errores y golpear en los momentos justos. Primero, aprovechó una mala salida de Manuel Roffo, quien volvió a mostrar un rendimiento discreto y quedó señalado en la acción del primer gol local.
En la complementaria, Óscar Romero completó la tarea con una gran definición. El mediocampista contó con tiempo y espacio para acomodar un disparo certero, ante una contención inexistente y una defensa azulgrana lenta en la reacción.
Cerro intentó asumir el protagonismo y manejar la pelota desde la salida. Sin embargo, la falta de criterio para asociarse dejó al descubierto una preparación insuficiente para sostener esa idea de juego.
El 2 de Mayo leyó mejor el partido, presionó alto y logró jugar durante varios tramos en campo azulgrana. En el complemento, el Ciclón intentó modificar su esquema, pero terminó atrapado por sus propias limitaciones.
De cara a lo que viene, el panorama se complica para Cerro Porteño. Más que los puntos perdidos en el arranque, preocupa el bajo nivel futbolístico, la falta de respuestas físicas y la poca claridad en la intención de juego.
El margen de confianza se achica y el horizonte aparece cada vez más exigente. En dos semanas, el Azulgrana deberá afrontar un desafío mayor ante Palmeiras, rival que exigirá una versión muy superior a la mostrada en este inicio de semestre.
