Diego Martínez, entrenador de Cerro Porteño, ofreció sus impresiones en conferencia de prensa tras la derrota por 1 a 0 ante el conjunto argentino en barrio Obrero.
Martínez valoró la actuación del equipo, remarcando que el encuentro fue “muy parejo” y que sus dirigidos compitieron de igual a igual frente a un adversario de jerarquía. “Disputamos un partido intenso, parejo, contra uno de los mejores equipos del fútbol argentino en los últimos tiempos. El equipo estuvo a la altura y compitió muy bien”, sostuvo el técnico.
A pesar del resultado adverso, resaltó la preparación y la entrega de sus futbolistas. “Estoy convencido de que los jugadores respondieron y realizaron un gran esfuerzo. A nuestra gente le aseguro que seguiremos intentando y no vamos a bajar los brazos”, afirmó Martínez.
El entrenador reconoció la frustración del grupo ante la derrota, especialmente por la sensación de injusticia. “Nos queda la bronca porque fue un partido muy igualado ante un rival duro, y nos vamos con las manos vacías cuando hicimos méritos para más”, agregó.
En cuanto al arbitraje dirigido por el chileno Piero Maza, Martínez fue crítico pero comprensivo: “No me gustó el arbitraje, muchas decisiones no me parecieron acertadas, aunque entiendo que el árbitro es humano y puede equivocarse. Así es el fútbol”.
Respecto a la revancha, el técnico se mostró optimista a pesar de las dificultades: “Sabemos que la llave es de 180 minutos. Ahora estamos en desventaja, pero todavía nos quedan 90 minutos para buscar la clasificación. No vamos a perder la fe”.
