Gustavo Costas fue presentado oficialmente como nuevo entrenador de Cerro Porteño y dejó en claro que su regreso al club responde, por encima de todo, a un motivo emocional. El técnico argentino aseguró que priorizó el desafío deportivo y el cariño por el Ciclón antes que propuestas económicas más atractivas.
El desafío pesó más que el dinero
Consultado sobre los motivos que lo llevaron a aceptar la propuesta de Cerro Porteño, Costas explicó que tenía otras posibilidades sobre la mesa, incluso de un equipo que competía en torneos internacionales. Sin embargo, afirmó que el vínculo afectivo con la institución fue determinante.
“Me gustó el desafío. Tenía otras oportunidades y una era de un equipo que estaba en la Copa, pero me gusta el desafío. Cuando uno tiene un cariño grande, no importa la plata ni nada. Me encanta el desafío de poder levantarlo, y también el cariño que tengo por Cerro”, expresó.
El recuerdo de un plantel con sentido de pertenencia
El entrenador recordó su etapa anterior en Barrio Obrero, especialmente el grupo que dirigió en 2005. Según Costas, aquel plantel se destacaba por su identificación con el club y por transmitir un fuerte sentido de pertenencia.
“Yo pasé dos años y medio y habíamos armado un grupo espectacular. Siempre lo cuento: eran más hinchas que los hinchas que estaban en la tribuna, porque eran todos chicos salidos del club, con esa pertenencia. Eso también es lo que tenemos que transmitir”, señaló.
Un mensaje directo al plantel actual
Costas también remarcó que los jugadores deben comprender lo que representa vestir la camiseta azulgrana. Para el técnico, el compromiso no puede limitarse a lo económico: debe incluir la conexión con la gente y con la historia del club.
“A mí me gusta cuando el jugador siente, no solamente que pensemos en la plata. Hay mucha gente que viene, que sufre, que llora y que después no quiere ir a trabajar porque perdió el equipo. Tenemos que pensar en todo eso”, afirmó.
“Todos los jugadores que están hoy se tienen que dar cuenta de dónde están: no están en un equipo cualquiera, están en un equipo grande, que es familia, y hay que levantarlo como sea”, concluyó.
