Jorge Bava decidió dejar Independiente San Fe para incorporarse a Cerro Porteño, un club que atravesaba cambios políticos y dirigenciales. Tras consagrarse campeón del torneo Clausura, el entrenador uruguayo afirmó con seguridad: “Hoy puedo decir que tomé la decisión correcta”.
Bajo la dirección de Bava, Cerro Porteño conquistó la 35ª estrella liguera. Al llegar a Barrio Obrero, reconoció que el club estaba en proceso de transformación, pero al analizar la plantilla, vio potencial para afrontar el reto. “Uno cuando miraba el plantel había con qué”, señaló, resaltando la importancia de evaluar estos aspectos en momentos de cambio.
Bava destacó el aporte de quienes formaron parte del proceso: “El reconocimiento a Diego Martínez que inició este proceso, a Jorge Achucarro que siguió con nosotros”. Además, valoró la actitud de los jugadores en instancias decisivas: “En los momentos más cumbres, en los partidos más decisivos, el equipo estuvo a la altura con mucha tranquilidad”.
El entrenador identificó el duelo ante Guaraní como el partido más importante: “El partido cumbre fue con Guaraní porque no había mañana, había que ganar”. También mencionó el encuentro frente a Nacional, en el que Cerro Porteño empezó perdiendo y Guaraní había sacado seis puntos de ventaja. Bava subrayó: “El equipo demostró mucho carácter, mucha personalidad dentro del campo”.
Antes de llegar a Cerro Porteño, Bava ya había sido campeón en seis ocasiones. Sin embargo, ganar con una institución de tanta historia y una afición tan apasionada representa, según sus palabras, un crecimiento personal significativo: “Hacerlo en una institución con tanta historia, con la gente tan apasionada como lo es aquí, es un crecimiento para mí”.
