Sportivo Trinidense venció 2 a 1 a Cerro Porteño en La Nueva Olla, en el arranque del Torneo Clausura. El Ciclón comenzó arriba en el marcador, pero perdió fuerza en el complemento y el Triqui, más sólido en los momentos clave, se llevó una gran victoria que dejó un sabor amargo en el cuadro local.
Como en cada inicio de torneo, Cerro Porteño partió con el título como principal objetivo. Para su estreno, el equipo azulgrana ya contó con varios de sus refuerzos ante un Sportivo Trinidense que volvió a demostrar que suele complicar a los grandes.
El Ciclón golpeó muy temprano. A los 4 minutos, un estupendo pase largo de César Bobadilla dejó a Iván Ramírez mano a mano con el portero Matías Dufour, y el azulgrana definió con precisión para abrir el marcador.
César Bobadilla asumió el rol de conductor en un equipo que controló el balón durante buena parte del primer tiempo. Sin embargo, esa posesión no se tradujo en ocasiones claras de gol. En defensa, Cerro tampoco pasó mayores sobresaltos: dos remates tímidos de Gustavo Viera no llegaron a incomodar a Manuel Roffo.
A los 27 minutos, Pablo Vegetti tuvo una oportunidad inmejorable para ampliar la ventaja tras una jugada nacida de la presión de Derlis Rodríguez. Con el portero fuera de acción y Bruno Valdez ubicado sobre la línea, el delantero elevó demasiado su remate y la pelota se perdió por encima del travesaño.
En la segunda mitad, el Triqui adelantó sus líneas y encerró al elenco local en su propio campo. Matías Pérez evitó el empate a los 57 minutos y Manuel Roffo volvió a intervenir a los 60, pero la paridad llegó apenas un minuto después por intermedio de Axel Cañete.
Ariel Holan recurrió a los cambios con la intención de recuperar la ventaja, pero las variantes no lograron modificar el desarrollo del partido. En cambio, una apuesta de José Arrúa sí tuvo efecto: Luis Abreu ingresó y desequilibró el encuentro a los 77 minutos, aprovechando una mala salida del fondo azulgrana.
Sportivo Trinidense reaccionó a tiempo y firmó un triunfazo en el inicio del certamen. Cerro Porteño, en cambio, se apagó por completo en el segundo tiempo y dejó una imagen deslucida en su debut.
