Con goles de Vegetti, Aliseda y un tanto en contra provocado por su presión alta, el conjunto azulgrana se impuso 3 a 1 en Sajonia y suma un golpe de autoridad anímico y numérico en la recta decisiva.
Cerro Porteño cumplió con creces su misión en el cierre de la fecha 16 del Torneo Clausura. En el mítico gramado del Defensores del Chaco, el Ciclón de Barrio Obrero impuso condiciones, jerarquía y contundencia para superar por 3 a 1 al Sportivo San Lorenzo. Una victoria clave que no solo le permite recortar distancias en el acumulativo rumbo a la Copa Libertadores 2026, sino que además inyecta la máxima dosis de confianza de cara a la gran cita del próximo domingo: el superclásico del fútbol paraguayo.
Arranque arrollador y ventaja temprana
Desde el pitazo inicial, el equipo azulgrana saltó al campo con actitud protagonista. Apenas transcurrían 5 minutos cuando Mateo Klimowicz combinó con Blas Riveros en una lúcida maniobra ofensiva; la verticalidad del volante derivó en un remate que se desvió en el defensor Leandro Esteche, descolocando al arquero rival para decretar la apertura del marcador y desatar el festejo cerrista en Sajonia.
Lejos de conformarse, Cerro mantuvo un asedio constante. Pese a que el juvenil Carlos Chena no pudo coronar su destacada actuación con su ansiado primer grito en Primera División debido al apuro en los metros finales, la insistencia azulgrana encontró recompensa a los 36 minutos: Derlis Rodríguez habilitó con precisión milimétrica a Pablo Vegetti, quien ratificó su idilio con las redes alcanzando su gol número 14 en la temporada 2026. Minutos antes del descanso, Iván Ramírez convertía el tercero tras pase de Vegetti, pero la acción fue invalidada por supuesta posición adelantada.
Respuesta con oficio y la estocada final
El complemento trajo una cuota de suspenso cuando, a los 47 minutos, José Barrios acortó distancias para el cuadro «rayadito». Con San Lorenzo adelantando líneas en busca de la igualdad, Cerro Porteño supo replegar filas con orden y esperar el instante propicio para liquidar el pleito.
La sentencia definitiva llegó desde el banco de relevos. Ignacio Aliseda, quien ingresó a los 65 minutos, demostró frialdad y jerarquía cuando el partido más lo exigía. Ya en tiempo de descuento (90+1’), «Nacho» culminó un contragolpe letal para firmar el 3 a 1 inapelable y cerrar la persiana del compromiso.
Con la mira puesta en el superclásico
El triunfo no solo consolida el momento deportivo del elenco cerrista al ponerse a tiro (6 unidades) de Nacional en la tabla acumulativa por el boleto continental, sino que entrega el marco perfecto para encarar una semana especial: Cerro Porteño llegará con buen ánimo y el fútbol encendido para una nueva edición del superclásico nacional.
